Las condiciones adversas del invierno son uno de los mayores desafíos a los que se enfrentan los conductores a lo largo del año. La prevención y el conocimiento de estos problemas es vital para llevar a cabo un trayecto seguro.

Las temperaturas que rozan los cero grados, las abundantes lluvias, el asfalto congelado, la nieve o incluso los fuertes vientos, son algunos de los principales enemigos a los que nos enfrentamos muchos conductores durante la estación de invierno.

La prevención y el conocimiento de estos factores son determinantes para llevar a cabo un trayecto seguro. Hoy te daremos 6 consejos para que puedas afrontar estas dificultades con mayor seguridad.

  1. Líbrate del molesto vaho: el empañado de los cristales se produce por la descompensación en relación con la temperatura del exterior y la del interior del habitáculo. Para solucionar esta situación, lo mejor que podemos hacer es subir la temperatura del aire acondicionado al máximo y orientar los difusores hacia la luna y los cristales. De esta manera nos desharemos del dichoso vaho de la manera más rápida posible.2. Escoge los neumáticos adecuados: especialmente para esta estación, lo más recomendable es utilizar un neumático que pueda afrontar con facilidad múltiples condiciones de frío, e incluso nieve. Para esto recomendamos los neumáticos Cross Climate de Michelin, de los que puedes aprender más en este artículo. Una de sus principales ventajas, aparte de servir durante todo el año, es que con ellos no necesitarás usar cadenas para circular por terrenos nevados.

    3. Exceso de abrigo al volante: sentirse cómodo a la hora de conducir es esencial, por eso, la utilización de exceso de ropa en esta estación, suele ser un factor común durante esta estación. Abrigos, bufandas, chaquetas, guantes y demás prendas pueden dificultar nuestra libertad de movimiento e incluso en muchos casos, hacernos sentir incómodos al volante. Por ello lo mejor que puedes hacer es utilizar el aire acondicionado para adaptar las temperaturas del habitáculo para poder ir “ligero de ropa”.
    Los guantes por otro lado pueden ser especialmente recomendable en el caso de frío extremo para favorecer la acomodación de las temperaturas a la articulación de manera más rápida, o incluso en verano cuando el sudor de las mismas puede llegar a resbalar la superficie del volante.

    4. Asientos calefactables: si dispones de este útil extra podrás disfrutar de una experiencia mucho más placentera. Para muchos un complemento inútil, descubrirás lo que te estabas perdiendo cuando los pruebes.

    5. ¿Cual es la temperatura ideal para viajar?: ni demasiado frío ni demasiado cálido, esto es a bote pronto la recomendación que todos daríamos por sentido común. Sin embargo existe una temperatura llamada de “confort”, por la que se rigen la mayoría de sistema de climatización automática del habitáculo. Los 21,5º grados es la cifra que determina esta temperatura de confort, es un buen equilibrio entre frío y calor.

    6. ¿Aumenta realmente el consumo estos sistemas?: una de las principales razones por las que la gente no utiliza el aire acondicionado y demás sistemas disponibles en el vehículo, reside en la falsa creencia de que el consumo de nuestro combustible se dispara. Sin embargo, como tantas otras cosas, no se trata más que de otra leyenda urbana. El uso de estos sistemas no supondrá un coste adicional de consumo de combustible o de agua en nuestro vehículo. El agua caliente de nuestro motor se usa para la climatización y vuelve a l motor a una temperatura caliente, pero, mucho más baja de lo que salió, por lo que en realidad se podría considerar que ayuda al radiador del motor en su refrigeración.

Esperamos que estos consejos te hayan sido útiles y que hayas podido aprender cosas que desconocías. Recuerda que lo más importante sea la estación que sea, es que conduzcas 100% concentrado en el trayecto, esa es la mejor prevención posible.