Con las vacaciones de verano a la vuelta de la esquina, es importante que revisemos que nuestro coche está en perfecta condiciones para viajar.

Según las encuestas, los meses de junio y julio son la época del año en la que los conductores realizan más visitas al taller. Preparar el coche para las vacaciones es tan importante como llevar todo lo que necesitas en la maleta. Una avería puede costarte muy caro económicamente, pero sobre todo puede reducir el disfrute de tus ansiadas vacaciones. Por este motivo, te recomendamos que además de estos 5 consejos para evitar averías innecesarias, tengas en cuenta estos:

1. Revisar el aire acondicionado o el climatizador

coche averias

Es importante llevar a cabo un mantenimiento específico del aire acondicionado durante los meses de verano. En la época estival, este sistema trabaja horas extra, por lo que recomendamos una buena revisión de correas, tuberías, filtro deshidratante… una posible fuga podría ocasionar un mal funcionamiento del climatizador, y hacer de tus vacaciones un auténtico infierno cada vez que te subes al coche.

2. Revisar el aceite del motor y los filtros

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Esta es una de las precauciones más importantes a la hora de emprender un viaje si quieres evitar sustos graves. El aceite es el encargado de mantener el motor lubricado, sin él podríamos llegar a quemar el mismo, y evidentemente esto no sería una reparación barata. Si todavía no lo has hecho, es vital que antes de empezar las vacaciones cambies el aceite y los filtros de aire, aceite y combustible.

3. Revisar el nivel de anticongelante y el sistema de refrigeración

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Aunque puedas pensar todo lo contrario, la principal misión del liquido anticongelante (que forma parte del sistema de refrigeración del coche) es evitar que el motor sufra subidas de temperatura excesivas, por lo que revisar su nivel antes de las vacaciones  es tan importante como dejar la casa cerrada.

4. Revisar los frenos

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El sistema de frenado de un coche está compuesto por pastillas, discos y líquido de frenos. Todos estos elementos merecen un mantenimiento riguroso. Las pastillas suelen costar entre 50 y 70 euros, los discos delanteros (los que más trabajan) entre 100 y 150 euros y el líquido de frenos (que debe sustituirse cada dos años) unos 50 euros. Lógicamente estos precios varían en función de la marca y el modelo de coche, pero no deja de ser un dinero que invertimos en algo muy valioso, nuestra seguridad.

5. Renovar las escobillas de los limpiaparabrisas

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Los cambios bruscos de temperatura afectan negativamente sobre las escobillas del limpiaparabrisas, un elemento al que tendremos que recurrir en algún momento en viajes de larga distancia… incluso en verano. Además, en esta época es muy frecuente tener que recurrir a ellas junto al sistema de limpiaparabrisas para eliminar los mosquitos. Conviene que estén en buen estado. Su precio varía entre 5 y 15 euros.