La independencia de Cataluña traería consigo una serie de agravantes para uno de los sectores que más dinero reportan a nuestro país, el de los automóviles.

La posible independencia de Cataluña conllevaría varias consecuencias negativas sobre el sector del automóvil, uno de los más prolíferos de nuestro país. Según datos de ANFAC, en 2016 se fabricaron casi 2,9 millones de vehículos en España, de los cuales un 9,17 % fueron producidos en Cataluña. En la región catalana se encuentran las plantas de producción de Nissan o Seat, dos grandes fabricantes que contribuyen a que la producción de automóviles en Cataluña represente más del 8 % de su PIB. Si finalmente Cataluña se independiza, ¿qué efectos negativos tendría esta situación sobre el sector del automóvil? A continuación los desglosamos:

1. La “espantada” de marcas de coches emergentes con interés en Cataluña como sede

Agravantes de la independencia de Cataluña sobre el sector del automóvil

La independencia de Cataluña está creando incertidumbre en determinados inversores que pretenden instalar sus fabricas en la región catalana. Al fin y al cabo, las empresas necesitan tener un marco legal estable para poder desarrollar su actividad allí donde se asientan.

Hace unos días, el ministro de Economía, Industria y Competitividad, Luis de Guindos, aseguró que “el desafío independentista no ayuda a que se instale un fabricante de coches”. El ministro se refirió a Thunder Power, un fabricante chino de coches eléctricos que promete una gran autonomía en sus vehículos y que tiene previsto realizar una inversión de 80 millones de euros en su centro europeo de I+D, una instalación que podría construirse en Barcelona a lo largo de 2018 y que en 2019 podría ser acompañada por una planta de producción en la región catalana. La falta de estabilidad política que actualmente se vive en Cataluña ha enfriado el interés del fabricante asiático en esta propuesta.

2. La exportación e importación de coches en Cataluña sufriría un impuesto adicional del 10 %, sino consigue entrar en la UE

Agravantes de la independencia de Cataluña sobre el sector del automóvil

El presiente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, aseguró hace unos días que Cataluña se quedaría fuera de la Unión Europea si finalmente se independizase. Si esto ocurriese, los fabricantes de automóviles perderían la ventaja competitiva que supone pertenecer a un estado miembro de la UE, es decir, cada vehículo exportado desde Cataluña a otro Estado, o viceversa, conllevaría un impuesto del 10 %, un arancel al que ningún fabricante tiene que hacer frente hoy en día en el estado español.

Esto lógicamente supondría una desventaja competitiva importante para Seat o Nissan (ambas con sede en Barcelona), y un problema que afectaría también a otros países como Portugal, República Checa, Francia o Alemania por diferentes motivos: el SEAT Alhambra se fabrica en Portugal, mientras que el SEAT Ateca y el SEAT Toledo vienen de la República Checa. El Audi Q3, lo fabrica SEAT en Martorell, mientras que los nuevos Renault Alaskan y Mercedes Clase X son fabricados por Nissan en la ciudad condal. Imagínense el dinero que se perdería al exportar estos modelos de España a otros países y viceversa. Este problema cobra aún más importancia si tenemos en cuenta que en 2016, el 84,3 % de los vehículos producidos (2,43 millones de coches) en España fueron exportados a otros países.

El diario el País informa además de que Europa ha cerrado la última puerta que le quedaba a la Cataluña Independiente para vender sus productos sin aranceles: un acuerdo con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), algo que su portavoz ha negado que vaya a ocurrir.

3. La red de concesionarios española perdería su unidad de mercado

Agravantes de la independencia de Cataluña sobre el sector del automóvil

La independencia de Cataluña afectaría a los fabricantes de coches en muchos frentes, uno de los más importantes es el de los concesionarios. Si Cataluña se independiza, los concesionarios de coches catalanes podrían perder los contratos que actualmente mantienen vigentes con los distribuidores, lo que provocaría que los vehículos llegasen a suelo catalán a través de empresas importadoras, algo que conllevaría un sobrecoste importante en la distribución de los mismos.

Faconauto, la Asociación Española de Concesionarios de Automoción, representa a concesionarios de Renault, Volvo, Seat, Volkswagen, Audi Skoda, Ford, Nissan, Mercedes-Benz, Peugeot, Opel, Toyota, Scania, BMW, Suzuki, Fiat y Honda dentro de nuestro país. Según este organismo, la independencia de Cataluña arruinaría la unidad de mercado que existe actualmente en el sector de los concesionarios. Este factor favorece la inversión y competencia dentro de España. Sin ella, la fragmentación del mercado nacional “dificultaría la competencia efectiva”, de tal modo que se “impediría las economías de escala que permite operar en un mercado más amplio”.