El Porsche 911 GT3 ha cumplido 20 años en los que ha ido evolucionando para convertirse en uno de los coches que estaría en el garaje de todo entusiasta.

El Porsche 911 GT3 se ha consagrado como uno de los “santos griales” de los fanáticos de la conducción, habiendo sido en todas sus generaciones un coche puro sin ninguna concesión aparte de la de hacer disfrutar al conductor. Por lo tanto, hay motivo de celebración, y es que esta exquisita versión cumple 20 años desde que se presentó el primero de los seis que hemos conocido hasta el momento.

La primera generación del Porsche 911 GT3 se presentó en el Salón del Automóvil de Ginebra en marzo de 1999. Venía con una carta de presentación inmejorable: Porsche Motorsport se había encargado de su ensamblaje y el encargado de desarrollarlo en pista fue el mítico Walter Rörhl. Sin embargo, la receta mágica que ha hecho que esta variante sea la más codiciada para cualquier purista es su configuración: motor atmosférico, transmisión manual, tracción trasera y una gran dieta para bajar su peso en la báscula.

Su leyenda no sólo ha sido forjada en las calles, sino que como un buen modelo mítico, ha conseguido triunfar en los mejores circuitos del mundo. El Porsche 911 GT3 ha conseguido victorias en carreras tan importantes como las 24 Horas de Spa, las 24 Horas de Daytona o las 24 Horas de Nürburgring.

Gracias a toda la experiencia recogida en estas importantes citas, las diferentes generaciones del Porsche 911 GT3 se han ido superando unas a otras. Por ello, es lo más parecido a tener un coche de competición con el que poder circular por vía pública, siendo prueba de ello que el 80% de las unidades producidas visitan asiduamente los circuitos.

El primer Porsche 911 GT3 nació como el sucesor natural del Porsche 911 Carrera RS 2.7

Hace exactamente 20 años vio la luz el primer vástago de esta saga tan célebre con la difícil misión de suceder a uno de los modelos más míticos de la marca: el Porsche 911 Carrera RS 2.7. Por vez primera en la marca de Stuttgart, el apellido RS se sustituía por GT3 para hacer un guiño a la categoría GT en el que el deportivo iba a participar.

Este primer modelo contaba con un motor bóxer de 3.6 litros refrigerado por agua que desarrollaba 360 caballos. Puede que ahora esta potencia no abra la boca a nadie, puesto que sin ir más lejos, el nuevo Mercedes-AMG A45 S ofrece 421 caballos de potencia. Sin embargo, la principal baza del Porsche 911 GT3 no era la potencia, sino la ligereza y la puesta a punto, por lo que bajó de los 8 minutos en Nürburgring a manos de Walter Rörhl, toda una proeza en ese momento.

En este radical reglaje, el Porsche 911 GT3 rebajó su altura al suelo en 30 mm, los frenos mejoraron, se instaló la transmisión manual del GT2 y se montó un alerón trasero fijo. Además, como opción los clientes podían escoger la aún más radical versión Clubsport, que incluía una jaula antivuelco de serie.

Fue mejorando generación tras generación

La marca de Stuttgart se dio cuenta de que había llegado a un producto perfecto para aquellos clientes que buscan un coche con el que pasarlo en grande en un circuito los fines de semana. Por lo tanto, no había excusa para seguir evolucionándolo hasta llegar a lo que es el Porsche 911 GT3 de nuestros días.

En 2003, la potencia de su motor bóxer aumentó a los 381 caballos, incluyéndose además el sistema de frenos carbocerámicos como opción. En 2006 siguió aumentando la potencia, llegando a los 415 caballos y cuya novedad técnica era la suspensión activa Porsche Active Suspension Management (PASM). Tres años después, en 2009, los ingenieros de la marca elevaron el caballaje a los 435 caballos, instalaron un nuevo alerón trasero y carenaron los bajos para lograr un mejor coeficiente aerodinámico.

En 2013 se celebró el 50 aniversario del Porsche 911, por lo que la quinta generación del Porsche 911 GT3 se presentó en el Salón de Ginebra. Este fue una revolución, puesto que tanto el motor, como la transmisión, el chasis y la carrocería eran de estreno. El motor seguía siendo atmosférico, aunque esta vez de 3.8 litros y con una potencia de 475 caballos.

Este iba asociado por primera vez a la brillante caja de cambios automática de doble embregue PDK. Además, otra de las novedades del superdeportivo de la marca era el eje trasero direccional activo. Siguió una clara evolución, puesto que rebajó en más de medio minuto el tiempo en Nürburgring de la primera generación del Porsche 911 GT3.

La última generación se presentó en 2017

El último Porsche 911 GT3 fue lanzado en 2017. El motor con disposición bóxer siguió siendo uno de los preceptos, por lo que se mantuvo con una cilindrada de 4.0 litros que, por primera vez, alcanzaba la cifra de los 500 caballos.

La marca de Stuttgart aprovechó esta última versión para hacer un guiño a los más puristas, por lo que volvió a ofrecer como opción la transmisión manual de seis velocidades. Además, se podía pedir el “Touring Package”, con un diseño mucho más discreto que sustituía el alerón trasero fijo por uno retráctil para convertirlo en un lobo con piel de cordero.

Con esta última variante se cierra el círculo, puesto que fue todo un homenaje a la versión más moderada del espectacular Porsche 911 Carrera RS 2.7 que lleva enamorando a todo aquel que lo vea desde los años 70.

Carrocería
Puertas
Maletero (l.)
Cabrio, Coupé2 - 145
Consumo Medio (l/100km)
Potencia (CV)
CO2 (g/Km.)
0,0 - 12,8370 - 700169 - 310

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